
México era un hervidero de muralistas y vanguardias cuando Leo Matiz
llegó en el año 1940. Sin embargo, no era eso lo que el fotógrafo y
reportero de guerra perseguía. Su objetivo era otro: cumplir el sueño de
entrevistarse con Trotski. También había revolución
por aquellos días en Coyoacán, gracias al exilio mexicano del creador
del Ejército Rojo. La mala fortuna hizo, no obstante, que el colombiano
aterrizase en México el mismo día en que Ramón Mercader asesinaba a
Trotski, aquel 21 de agosto de 1940, sumando una fecha más con la que
quedó marcada su vida.
Matiz nació en Aracataca, el pueblo
colombiano que alumbró también a Gabriel García Márquez. Lo hizo 10 años
antes de que naciera el autor de Cien años de soledad, y
casualmente, llegó a tierras mexicanas una década antes que el literato,
exportando "ese Macondo de los colombianos" que Matiz ya había
arrastrado por ciudades de todo el mundo, adonde llegaba haciendo
fotografías para revistas como El tiempo